martes, 6 de octubre de 2015

El rescate de las eléctricas españolas


Desde 1998, cuando se liberalizó la energía eléctrica, 28 millones de consumidores han visto aumentar en más de un 80% el precio de la luz y los beneficios de las cinco principales eléctricas (Endesa, Iberdrola, Gas Natural-Fenosa, Viesgo y EDP) no han dejado de crecer, incluso durante la crisis. Así, en España un 16,6% de la población tiene serios problemas para pagar la luz y la calefacción y este país es el cuarto con los precios más altos de la UE.

Dicen las eléctricas que las tarifas aumentan porque su actividad es deficitaria, algo difícil de confirmar porque no se conocen buena parte de sus costes de producción. El sistema eléctrico es complejo, opaco, y ocultan una permanente transferencia de la renta de los consumidores a las grandes corporaciones.

El Observatorio de la Deuda en la Globalización ha hecho algunos cálculos y ha estimado que los hogares han entregado a las grandes eléctricas entre 60.000 y 80.000 millones de euros en "pagos ilegítimos" entre 1998 y 2013:
  • Hasta 1997, el suministro eléctrico estaba regulado. El Estado establecía lo que los consumidores tenían que pagar y lo que las eléctricas tenían que cobrar. En Noviembre el Gobierno de Aznar abandona la noción de servicio público. Una parte importante del precio de la electricidad sería decidido por las leyes de la oferta y la demanda. Las eléctricas pusieron sobre la mesa sus costes, sin ninguna auditoría pública. Y el Gobierno los aceptó y creó los Costes de Transición a la Competencia (de los que hablaremos en otro momento más detenidamente) para compensar una teórica bajada de precios y garantizar a las empresas el cobro de la cantidad deseada. El Gobierno concedió ayudas a las eléctricas por valor de 7.327 millones, que aún hoy siguen pagando los consumidores en su factura
  • En 2000, Rodrigo Rato estableció un límite para el precio de la luz y diseñó una arquitectura para que las empresas no perdieran. De nuevo, las grandes eléctricas pusieron sobre la mesa sus supuestos costes y el Estado les aseguró cubrirlos asumiendo las diferencias (déficit de tarifa) como deuda con las eléctricas. Pero esa deuda no la paga realmente el Estado, sino millones de consumidores en su factura de la luz. Y la deuda no es ya con las eléctricas, sino con los tenedores de bonos que le compraron la deuda a las eléctricas y cobran sus intereses por ello. A finales de 2013, los consumidores habían pagado a través de su factura 13.169 millones de euros en cuotas e intereses de esta deuda y quedan por pagar otros 27.700 millones de euros. Esto ha servido además para justificar todo tipo de tropelías y de cambios de regulación y consolidación del poder de las eléctricas

  • Y en ésas estábamos cuando llega la crisis y le pilla a España (a las mismas eléctricas, entre otras empresas) con un crecimiento desmesurado del parque de generación, sobre todo en forma de nuevas centrales de ciclo combinado (gas) (potencia multiplicada por diez entre 2002 y 2010) y la euforia se desinfla. La demanda de electricidad disminuye por pérdida de poder adquisitivo y las centrales de gas se ven obligadas a parar al no haber necesidad de su producción; sus costes son mucho más altos que los de las renovables, que habían crecido en competitividad y eficiencia y además producen de forma prioritaria. ¿Qué se le ocurre al Gobierno? Pues un “rescate encubierto” de las eléctricas a diferencia de lo hecho con otros sectores quebrados. Siguió subiendo el precio de la luz y también el déficit de tarifa y llegaron los llamados pagos por capacidad, pagos a las grandes eléctricas por tener unas instalaciones inactivas por si se necesitan en algún momento, algo absurdo en años de sobrecapacidad, y que, camuflados en la factura de la luz, han supuesto a los consumidores 12.476 millones de euros
  • Y se remata el tema con pagos a grandes corporaciones industriales, también a través de la factura de la luz, bajo el supuesto de que se ofrezcan a parar instalaciones cuando se produzca un pico de demanda eléctrica. Son los llamados pagos por interrumpibilidad, por los que los hogares han pagado entre 2008 y 2013 2.700 millones de euros

¿Qué os parece? No es tan complicado de entender cuando alguien se toma la molestia de hacer números y explicarlo con claridad. Pues hay aún más, si bien lo dejaremos para otra ocasión.

lunes, 5 de octubre de 2015

Cortos del día

* Decenes de corredores han participado en la decimosexta competición nudista en la playa Barinatxe de Sopela sin más equipación que unas zapatillas http://bit.ly/1LaDWXI

* La Unidad I de la Central Nuclear de Almaraz (Cáceres) permanecerá desacoplada de la red eléctrica nacional durante, al menos, seis días para proceder mediante una parada programada ¿? a la sustitución de una de las válvulas de seguridad del presionador, elemento del circuito de refrigeración del reactor que mantiene la presión constante durante la operación de la planta

* Siguen las catástrofes ¿naturales? Al menos 8 personas mueren en Carolina del Sur en las 'peores inundaciones en 1.000 años' http://mun.do/1OSoypJ

* Para terminar, una bonita pieza de Jazz de 1989 titulada Old fashioned love con los pianistas Ralph Sutton y Jay McShann www.youtube.com/watch?v=Ukt3DKF3FQY

¿Abandonar la energía nuclear? ¿Por qué, cuándo, cómo?

Traduzco y resumo aquí un artículo que he leído en un blog francés que, aunque referido a la política francesa en la materia, puede ser extensible a cualquier país en lo que son sus principios básicos.
Francia presenta una situación particular en lo que se refiere al peso (enorme) de la energía nuclear en su mix energético; hay quien afirma que ello hace imposible, por inamovible, cualquier despliegue estratégico de atenuación del cambio climático. Y esto se puede aplicar en mayor o menor grado a muchos países desarrollados: La sensibilidad de la población respecto a estos problemas es mínima debido, por un lado, a la situación de confort aportada por las políticas energéticas actuales y, por otro, a la información parcial, y hasta tendenciosa, que se le hace llegar por los medios de comunicación tradicionales.
Y, sin embargo, hay razones que justifican ampliamente la necesidad de un compromiso de dar por finalizada la "era nuclear" en lo que se refiere a la generación de energía. En primer lugar, los "riesgos de accidentes catastróficos", pequeños pero no nulos, pero también los efectos de esta forma de generación sobre nuestra salud, nuestra sociedad y nuestros descendientes.
En cuanto se estudian mínimamente los informes de comisiones internacionales y las preocupaciones de las Administraciones en todo el mundo, se cae en seguida en la cuenta de la posible amplitud de los desastres nucleares. Surge siempre la misma pregunta: ¿Cómo gestionar una catástrofe de este tipo? Pero no pensando en primer lugar en las consecuencias sanitarias sino en el desastre económico y en las reacciones populares.
No estamos hablando aquí de los riesgos industriales clásicos que finalmente pueden ser gestionados por tecnócratas con una cierta facilidad sino de posibles catástrofes fuera de toda medida y que generan situaciones de extrema urgencia.
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Los desechos de la industria nuclear plantean otro problema, el de las generaciones futuras. Hemos aceptado sin gran resistencia una forma de generación que genera basura con efectos durante milenios y sobre la que no hay vías de eliminación o atenuación. Estamos pasando a nuestros descendientes una carga que no han querido y es por ello que parar la producción de estos desechos (y la producción electronuclear) es prácticamente una obligación moral.
En función de lo dicho hasta aquí, la salida de la producción nuclear debe ser planteada con urgencia. Los medios necesarios y los plazos posibles deben ser confrontados con la magnitud de las consecuencias de un accidente. No hay aspecto económico, ni de amortización de activos ni cualquier otro, que, desde el punto de vista de los principios morales, llegue a poner en cuestión esta afirmación.
Se puede plantear la utilización masiva de plantas operativas de generación térmica a partir de combustibles fósiles, solución no deseable pero sí la única posible a corto plazo. Y a medio y largo plazo, hacer crecer el parque de instalaciones de generación a partir de fuentes renovables de todo tipo, cada vez más competitivas y en las que los nuevos desarrollos tecnológicos son constantes.
Y, para terminar, no hay que dejar de lado los enormes progresos posibles en materia de eficiencia energética, sobre todo en edificación y transporte. Viene aquí a cuento la frase lapidaria, creo recordar que de un antiguo presidente de Unión Fenosa, que dice que "el mejor kilowatio-hora es el que no es necesario que se produzca"

domingo, 4 de octubre de 2015

Cortos del día

* He leído hoy por primera vez que uno de los efectos extremos del cambio climático puede ser la alteración de la forma del planeta. Un estudio de cinco años publicado en Nature ha comparado glaciares en la Patagonia y en la Península Antártica y ha concluido que los glaciares más cálidos de la Patagonia se mueven más rápido y causan más erosión que los de la Antártida (de 100 a 1.000 veces más rápido), cavando valles profundos y derramando más sedimentos en los océanos. Podéis leer la noticia en http://www.vistaalmar.es/medio-ambiente/cambio-climatico/5226-el-calentamiento-global-puede-alterar-la-forma-del-planeta.html

* Mi Athletic de Bilbao respira un poco más tranquilo después de la victoria en San Mamés por 3-1 sobre el Valencia. El equipo ché se adelantó en el marcador pero Laporte, Susaeta y el zorro Adúriz acabaron poniendo las cosas en su sitio

* Vincenzo Nibali se ha hecho hoy con la edición número 109 del Giro de Lombardia, la última gran clásica del año. Junto con otros muros duros, destaca muy especialmente en el recorrido el de Sormano, sólo apto para gente con piernas de acero

Conferencia sobre el cambio climático Paris 2015 (COP21)


Aunque es un asunto indirectamente relacionado con el tema central de este blog, voy a dedicar las líneas de hoy a difundir información sobre la próxima Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2015 (COP21/CMP11) que se celebrará en París entre el 30 de noviembre y el 11 de diciembre. Resulta evidente la influencia que tienen sobre este fenómeno las políticas energéticas más o menos acertadas, en primer lugar las de los países más desarrollados o con mayor capacidad de sensibilización a nivel mundial.

Estas conferencias vienen celebrándose, con este nombre o con otros similares, desde la primera de Ginebra del año 1979. En aquella oportunidad, bajo los auspicios de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo especializado de la ONU (185 países miembros) para coordinar la actividad científica mundial y la cooperación internacional en materia de servicios y observaciones meteorológicos, se consideró por primera vez a nivel internacional el cambio climático como una amenaza real a nivel planetario. La Conferencia adoptó una declaración que exhortaba a los gobiernos a prever y evitar los posibles cambios en el clima provocados por el hombre. Al año siguiente se estableció el Programa Mundial sobre el Clima (PMC) con tres  objetivos principales:

  • Ofrecer el marco de referencia para la cooperación internacional en investigación y la plataforma para identificar las principales cuestiones climáticas (en aquellos años el agotamiento de la capa de ozono y el calentamiento de la Tierra)
  • Utilizar la información climática existente para mejorar la planificación económica y social
  • Mejorar la comprensión de los procesos climáticos mediante la investigación y el desarrollo tecnológico
Estos objetivos buscan determinar la predictibilidad del clima (y el grado de influencia del hombre sobre el mismo) y detectar los cambios climáticos inminentes (naturales o de origen humano) que pueden afectar considerablemente actividades humanas esenciales. Se creó el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), encargado de elaborar informes amplios, transparentes y objetivos sobre toda la evidencia científica disponible sobre el cambio climático.

Mucho ha llovido desde entonces, se han celebrado hasta la fecha veinte conferencias COP y, aunque los avances obtenidos no son enormemente sensibles, se ha podido trabajar en acuerdos internacionales sobre el clima aplicables a todos los países.

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En esta serie de eventos estamos en una fecha crucial, ya que COP21 debe desembocar en un nuevo acuerdo internacional sobre el clima con el objetivo de mantener el calentamiento global con incrementos de temperatura por debajo de los 2ºC. Francia desempeñará un papel de primer orden en el plano internacional, para acercar las posiciones y facilitar la búsqueda de un consenso en Naciones Unidas y también en la Unión Europea, en el mayor evento diplomático que haya acogido este país y en una de las mayores conferencias climáticas que jamás se haya organizado.

Lo que está en juego es importante: se trata de lograr, por primera vez, un acuerdo universal y vinculante que permitirá luchar eficazmente contra el cambio climático e impulsar y acelerar la transición hacia sociedades y economías resilientes y bajas en carbono. A tal efecto, el futuro acuerdo deberá tratar, de modo equilibrado, sobre la mitigación y sobre la adaptación de las sociedades a los cambios climáticos ya existentes. Estos esfuerzos deberán tomar en cuenta las necesidades y las capacidades de cada país.

El acuerdo entrará en vigor a partir de 2020 y deberá ser duradero, para permitir una transformación a largo plazo. Cada país debía publicar, lo antes posible y antes de la COP21, una contribución nacional donde presente sus esfuerzos nacionales, algo muy novedoso en las negociaciones climáticas internacionales. Los 146 países responsables del 87% de las emisiones de gases que producen el efecto invernadero han presentado el día 2 de octubre esos planes nacionales. "Durante los últimos meses, el número de países que han venido presentando sus planes de acción climática ha pasado de ser un flujo constante a una avalancha", dijo Christina Figueres, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Otro objetivo esencial de Paris 2015 es la movilización de 100.000 millones de dólares al año por parte de los países desarrollados, de fuentes públicas y privadas, a partir de 2020, para permitir a los países en desarrollo luchar contra el cambio climático, al tiempo que se favorece un desarrollo sostenible y justo. En general, la Conferencia de París deberá enviar a los actores económicos y financieros las indicaciones necesarias para que reorienten sus inversiones, de modo que comience la transición hacia economías bajas en carbono.

viernes, 2 de octubre de 2015

Hablemos de autoconsumo

Pues sí, hoy vamos a dedicar un espacio a un tema muy en boga en estos momentos en todo el mundo y muy especialmente en España, donde el Gobierno del PP viene "amenazando" con resolver de muy mala manera un aspecto crítico en el cambio de modelo energético y que, desde el punto de vista legislativo, debería haber sido zanjado hace mucho tiempo.

¿Qué se entiende por autoconsumo (eléctrico)? Pues, en principio, la idea es muy sencilla y, de hecho, está en el origen del tratamiento de alguna manera preferencial dado a la generación de energía a partir de fuentes renovables.


Consiste en consumir parte o toda la energía producida por una instalación propia de generación eléctrica. Cuando el autoconsumo es total, no se vierte nada a la red, ya que toda la producción de energía la consumimos; pero, cuando la producción de energía supera a la consumida, es decir, tenemos un autoconsumo parcial, debemos decidir qué hacer con el exceso de energía, siendo a priori lo más sencillo verterla a la red eléctrica a la que normalmente debemos estar conectados, ya que habrá ocasiones en las que la energía generada no será suficiente para cubrir las necesidades de consumo.

Nadie discute las enormes ventajas de la generación distribuida mediante instalaciones próximas al punto de consumo: no se requieren grandísimas infraestructuras de generación y transporte, las pérdidas eléctricas se minimizan, el usuario es dueño de su propia energía, etc. Pero el caballo de batalla, el que nos trae a todos de cabeza es doble: ¿cuál debe ser la remuneración de la energía excedentaria vertida a la red? y ¿son admisibles cargos adicionales por disponer de una instalación de generación propia?

Antes de responder a estas dos cuestiones, hemos citado anteriormente la posibilidad de contar con un sistema de generación propio que cubra todas las necesidades de consumo y en el que no sea necesario verter a la red ninguna cantidad de energía (autoconsumo total); podemos añadir a esta posibilidad la de que el sistema sea tal que tampoco se requiera tomar de la red ninguna cantidad de energía, basándose en almacenar los excedentes de energía para su utilización en momentos de generación insuficiente. Estas instalaciones, que pueden parecer de ciencia ficción, son ya una realidad hoy en día, si bien su desarrollo se ve limitado en gran medida por las limitaciones tecnológicas de los sistemas de almacenamiento (baterías)

Así, la instalación más comúnmente propuesta a día de hoy es el sistema de generación para autoconsumo parcial en el que se requiere la conexión a la red para poder verter los excedentes de energía (a cambio de una compensación) y eventualmente "tomar" la complementaria para períodos de baja generación.

Una fórmula posible es que esa energía vertida sea adquirida por la compañía eléctrica y que ésta pague en cada instante por ella, de la misma manera que ahora se empieza a pagar instantáneamente la energía suministrada. En este "juego", para promover el desarrollo de pequeñas instalaciones de generación y apoyar su financiación, sería necesario que la energía vendida fuera primada en alguna medida.

La otra fórmula de compensación, designada como balance neto (net metering), es la que permite gestionar la energía eléctrica de manera que la generada por el cliente y que no es autoconsumida (excedentaria) instantáneamente se vierte a la red para posteriormente ser compensada por la suministrada en caso de necesidad.

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Si pensamos en la típica instalación de placas fotovoltaicas en una vivienda individual, los períodos de máxima generación (horas de Sol) suelen coincidir con los de menor consumo en nuestros hogares; es necesario dimensionar las instalaciones para que viertan a la red la menor cantidad de energía posible pero, en caso de que deba hacerse, el sistema de balance neto se traduce en que la red eléctrica actúa como una gran batería donde se "almacenan" los excedentes de energía para tomarlos más tarde cuando nos haga falta.

En estas circunstancias, el cliente sólo paga por consumo neto, es decir, por la diferencia entre la energía consumida y la energía entregada a la red, y esto en un período determinado, idealmente un año o lo más amplio posible. Éste es precisamente uno de los aspectos clave aún no resueltos en España y lo es en buena medida porque la extensión de este tipo de instalaciones lleva ineludiblemente a una menor cifra de negocios de las compañías eléctricas tradicionales, "dueñas" del sistema eléctrico desde sus orígenes.

Esta tecnología es ya una realidad y se ha convertido en la mayor oportunidad de negocio para una industria que ha sido y puede volver a ser referencia en el mercado mundial. Sin embargo, la realidad legal no acompaña: la regulación propuesta por el Gobierno para el autoconsumo impone numerosas trabas a la posibilidad de instalar estos sistemas y la obligatoriedad de registro de las instalaciones bajo pena de multas millonarias.

En el párrafo anterior se ha mencionado la propuesta de regulación del Gobierno del PP para estas instalaciones de autoconsumo. Pocas veces, la simple amenaza de una norma como el famoso Real Decreto de autoconsumo (en borradores desde hace años, olvidado en cajones durante otros períodos), que no se ha aprobado, ha sido capaz de paralizar por completo un sector como el solar español llegar a y provocar su eliminación en la práctica.

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Y es que, en un determinado momento, alguien tuvo la ocurrencia esperpéntica de proponer para estas instalaciones el pago de un “peaje de respaldo”, llamado popularmente "impuesto al Sol", peaje que hace económicamente inviable la puesta en marcha de la mayor parte de estas instalaciones. Ha generado gran controversia, ha recibido informes desfavorables de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y es contrario a las normas comunitarias (al menos a su espíritu) en la materia que indican que "los consumidores deben ser libres de generar y consumir su propia energía en condiciones justas para ahorrar dinero, ayudar al Medio Ambiente y asegurar la seguridad de suministro".


En el proceso seguido para la aprobación de esta Real Decreto, se han producido multitud de modificaciones por parte del propio Gobierno, se han presentado por numerosas entidades alegaciones de todo tipo y, recientemente, incluso el Consejo de Estado ha emitido un informe en el que pide al Gobierno cambios importantes en su proyecto: supresión del peaje de respaldo, eliminación de trabas y promoción del uso de baterías, contribución a los costes de mantenimiento de las infraestructuras eléctricas que garantice a los autoconsumidores la obtención de ahorros por otros conceptos, etc.

El Gobierno debe tomar en consideración estos informes y se espera para muy próximas fechas la aprobación en Consejo de Ministros del proyecto definitivo de Real Decreto de autoconsumo.

jueves, 1 de octubre de 2015

Cortos del día

* Los que vayan al trabajo en bici en Francia recibirán 25 céntimos por kilómetro. Francia anunció una indemnización de 25 céntimos de euro para quienes hagan en bicicleta los desplazamientos entre su domicilio y el trabajo, como parte de un conjunto de medidas para promocionar los transportes no contaminantes http://www.antena3.com/noticias/mundo/que-vayan-trabajo-bici-francia-recibiran-centimos-kilometro_2015093000257.html

* Como consecuencia de un enfisema, ayer falleció en East Stroudsburg, Pennsylvania, Phil Woods, un saxo alto reverenciado en los círculos del Jazz por su sonido claro y limpio y su técnica exquisita. Además de sus registros como líder de grupos, acompañó entre otros a Billy Joel y Paul Simon https://www.youtube.com/watch?v=rH_svH2LCwY

* Otro partido calamitoso del Athletic, en esta ocasión en la Europa League contra el holandés AZ Alkmaar (2-1). Valverde ha sacado por delante a todos los suplentes y está claro que gente como Sola y Viguera no están ni para jugar en Segunda. Se complica el grupo