lunes, 16 de noviembre de 2015

Las renovables son caras


Llevaba tiempo esperando el momento de dedicar unos minutos y unas líneas a destripar el mayor tópico que sobre las energías renovables se ha extendido (como casi todo, de manera interesada) en España. Y es que ésta ha sido la eterna copla utilizada para despreciar el valor y el efecto de estas energías, al margen de los argumentos políticos empleados para tirarse unos a otros los trastos y con ello no arreglar nada.

Hay que decir en primer lugar que, prácticamente desde su origen a finales de los años 90, la generación renovable en España tiene atribuidas unas primas a la producción, que no subvenciones, que vienen a bonificar sus efectos medioambientales positivos en comparación con la mayor parte de las instalaciones de generación convencionales. En lugar de penalizar a éstas por sus perjuicios sobre el Medio Ambiente, se bonifica a las renovables, con unas cantidades que siempre han sido "discutidas" (de nuevo, de forma interesada), lo que además ha servido para permitir su rápido desarrollo tecnológico.

Al objeto de poner números a todo esto, la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA) lleva siete años realizando estudios del Impacto Macroeconómico de las Energías Renovables en España en los que se acredita que, por encima de todo lo dicho, hay argumentos económicos, sociales y ambientales más que suficientes para defender los efectos de las energías limpias. En su estudio más reciente, correspondiente al año 2014, se concluye que las renovables ahorraron 15.899 millones de euros al sector energético español por aportaciones al PIB, reducción de la balanza comercial, aportación fiscal neta al Estado, innovación tecnológica, reducción de importaciones energéticas y de emisiones de CO2 y creación de empleo.

Ocurre también que las energías renovables produjeron ahorros en el mercado diario eléctrico por valor de 7.105 millones de euros, 1.867 millones superior a la retribución regulada (primas) recibida, la cual, por otro lado, fue un 22% inferior a la recibida en 2013.

Todo esto desmonta obviamente las acusaciones que se realizan al comparar lo que cuesta su retribución y ocultar los múltiples beneficios que aportan a nuestra economía y que deben tenerse en cuenta en un análisis económico de los impactos de un sector estratégico en las economías de los principales países desarrollados.

Pese a lo evidente de estos números, el Gobierno del PP (y también el anterior del PSOE) no ha dejado de castigar a este sector con sus sucesivas "reformas" y ello ha dado lugar a la paralización de nuevos proyectos, a la reducción de su participación en el PIB y a la pérdida muy importante de empleo.

En la última década, el ahorro acumulado (mercado, importaciones y emisiones) generado por las renovables al sistema eléctrico ha sido 32.199 millones mayor que la retribución regulada recibida.

España es un país privilegiado en recursos renovables y con alto potencial para su desarrollo industrial, que debemos aprovechar si queremos tener el peso que nos corresponde en un sector clave en la economía mundial en estos momentos.

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