Vengo contando en varios posts de este blog que el autoconsumo energético, con todas sus polémicas y todos sus errores de planteamiento, ya tiene regulación en España. Esto significa que ya se conoce el procedimiento establecido por el Gobierno para que cualquier ciudadano pueda hacer de su casa una central eléctrica. En pocas palabras, ¿qué debemos saber?
No todos podremos acceder por ahora al autoconsumo energético. La regulación aprobada prohíbe que «un generador se conecte a la red interior de varios consumidores», dejando fuera la posibilidad de su desarrollo en edificios de varias viviendas. En España hay 6,8 millones de viviendas unifamiliares, aproximadamente un tercio del total de casas del país; es necesario que en ellas el tejado sea apto para la instalación de placas fotovoltaicas y además que el consumidor puede ajustar su consumo a las horas de sol o instalar una batería.
Por otra parte, hay que saber que ya hay estudios que advierten de que la penetración del autoconsumo puede suponer un incremento de la factura para los consumidores que no puedan generar su propia electricidad (cada punto porcentual de entrada de la autogeneración sobre el total de la producción eléctrica implicaría un incremento de la factura del 0,2% para el resto de usuarios).
Como probablemente sabéis ya, el punto más polémico de la regulación del Gobierno del PP es lo que se ha acabado llamando "impuesto al Sol", es decir, el «coste transitorio» que se carga sobre la electricidad que generan los autoconsumidores con el argumento de que éstos también tienen que arrimar el hombro para costear los gastos del sistema energético. Sólo los hogares con una potencia contratada inferior a los 10 kW (la mayor parte de ellos) y las instalaciones en Baleares y Canarias se librarán de este coste.
¿Merece la pena la gran inversión? Esto dependerá de muchos factores, entre ellos las horas de Sol que reciba su tejado y si el hogar tiene capacidad para adaptar su consumo a las horas de sol. Hoy en día una instalación de autoconsumo puede realizarse desde 6.000 euros, de los que un 35% corresponde a la placa, un 35% a costes administrativos y el otro 30% a la instalación,El periodo de amortización en un hogar ascendería a unos 16 años, margen pequeño respecto a los 20 ó 25 años de garantía de la instalación.
Grandes superficies como Ikea estudian la venta de paneles solares en España, como ya hacen en Suiza o Reino Unido. También se pueden adquirir kits de autoconsumo por Internet y recurrir a un instalador homologado.
Pata terminar hay que destacar que Iberdrola ha lanzado una campaña para ofrecer autoconsumo a sus clientes, basa su oferta en la suma de una placa solar y una batería, que permita guardar la electricidad generada durante el día y usarla entre las 21.00 y las 23.00 horas, cuando se produce la punta de consumo. El conjunto de una placa y una batería podría elevar el coste final del autoconsumo a 11.000 euros, si bien su integración puede reducir la factura en torno a un 40% y amortizarse en 10 años.
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